Todos los días, camiones llenos de frutas y verduras frescas pasan por Nogales, Arizona, formando uno de los corredores de productos agrícolas más activos de Estados Unidos.
Cada año, miles de millones de libras de tomates, pepinos, calabacitas, chiles y uvas circulan por los almacenes a lo largo de la frontera, moldeando una economía construida alrededor del flujo constante de alimentos hacia el norte.
A pesar de esta abundancia, gran parte de la producción nunca llega a los supermercados. Estándares cosméticos estrictos, retrasos en el transporte y el exceso de oferta provocan que millones de libras de comida comestible terminen desechadas. Al mismo tiempo, la inseguridad alimentaria continúa afectando a familias en el sur de Arizona.
Borderlands Produce Rescue, una organización sin fines de lucro con sede en Nogales, trabaja para cerrar esa brecha al interceptar productos que de otra manera serían tirados y redirigirlos a comunidades en toda la región.
Según el informe anual 2023–2024 de la organización, Borderlands rescató más de 39 millones de libras de productos esta temporada y distribuyó más de 32 millones de libras por medio de eventos comunitarios y asociaciones con grupos en Arizona, California, Nevada y Nuevo México. El informe también señala que desviar estos alimentos de los vertederos reduce significativamente las emisiones de metano, un contribuyente importante al cambio climático.
La directora ejecutiva Yolanda Soto, quien ha liderado la organización durante décadas, dijo que la necesidad solo ha aumentado.
“Todos los días estamos rescatando producto,” dijo Soto. “Estamos esperando las llamadas para ir a recogerlo, o estamos buscando, viendo dónde hay.”
Comentó que la combinación de presiones económicas y políticas federales ha incrementado la demanda en las comunidades a las que Borderlands sirve.
“La necesidad crece día a día con la administración en la que estamos ahora,” dijo. “Así que imagínate cuánta necesidad hay.”
Borderlands opera varios programas, incluyendo sus eventos semanales Produce On Wheels Without Waste (POWWOW). Las familias pueden recibir una caja de 70 libras de frutas y verduras variadas por una contribución de 15 dólares, una cuota que la organización dice que se usa principalmente para cubrir los costos de combustible de los conductores. Soto dijo que la meta siempre ha sido hacer que los productos frescos sean accesibles sin crear barreras económicas.
“Cualquiera que llegue puede recibir producto. Sí pedimos una contribución,” dijo. “La gente necesita ponerle un valor a algo para valorarlo.”
Un sábado reciente en Highland Free School en Tucson, voluntarios armaron cientos de cajas llenas de pepinos, pimientos morrones y calabacitas mientras una fila de autos se extendía por la calle. Algunos voluntarios dirigían el tráfico en la línea de recogida y otros se movían rápidamente entre tarimas, cargando cajas en los autos y saludando a los residentes. La escena reflejaba la escala del trabajo de cada fin de semana: eficiencia, urgencia y un claro sentido de comunidad.
Supervisando la operación estaba Oasis, embajadora nacional de Borderlands, quien viaja cada semana a distintos sitios del estado. Su trabajo incluye asegurar que se sigan los protocolos de seguridad, coordinar a los voluntarios y ayudar a que cada sitio funcione sin contratiempos. Dijo que el trabajo depende completamente de las personas que llegan a cargar, clasificar y distribuir los productos.
“No podríamos hacer esto sin nuestros voluntarios,” dijo.

Cajas llenas de productos rescatados esperan su turno para ser entregadas durante un evento P.O.W.W.O.W. de Borderlands Produce Rescue en Tucson, Arizona, el sábado 7 de diciembre de 2025.
Oasis explicó que aunque Borderlands distribuye millones de libras de comida al año, su personal interno es reducido. Gran parte del presupuesto va destinado al transporte y la logística.
“Recogimos 44 toneladas de pepinos para encurtir esta semana,” dijo Oasis, señalando unas tarimas que habían llegado días antes.
“Es increíble cuando lo ves y piensas, ‘¿De verdad iban a mandar esto al vertedero?’ Da coraje cuando lo piensas,” dijo.
Las razones por las que se rechaza el producto varían. Oasis dijo que los inspectores de los supermercados pueden rechazar un envío si una parte parece imperfecta, incluso si el resto está completamente comestible. Otras veces, los campos agrícolas simplemente producen más de lo que las tiendas están dispuestas a comprar.
“Nos llegan decenas de miles de libras de uvas porque los supermercados no quieren darles un descuento a los clientes,” explicó. “Le dicen a los distribuidores: ‘No las vamos a aceptar, desháganse de ellas,’ y es más barato pagar para tirarlas.”
Entre los voluntarios que trabajaban esa mañana estaba Jana Martin, quien lleva colaborando desde mayo. De pie junto a una fila de cajas rojas y verdes, negó con la cabeza mientras hablaba sobre la cantidad y la calidad de los alimentos.
“Es una locura pensar que esto iba a terminar en la basura,” dijo.
Martin comentó que el contraste entre el desperdicio y la necesidad es imposible de ignorar.
“Llenarían un vertedero, y mientras tanto hay gente que necesita comer,” dijo.
El producto rescatado por Borderlands, explicó, a menudo se ve igual que lo que se encuentra en el supermercado. Mucho es de alta calidad e incluso orgánico.
“La última vez teníamos tomates orgánicos,” dijo.
La voluntaria Dana Rothstein creció en Nogales, donde su padre trabajó en la industria de productos agrícolas. Dijo que mucha gente no se da cuenta de la cantidad de comida que pasa por esta comunidad fronteriza.
“La mayoría de la gente no sabe de dónde viene su comida,” dijo. “Nos hemos desconectado por completo de eso.”
Explicó que Nogales juega un papel mucho más grande en el suministro nacional de frutas y verduras de lo que muchos fuera de la región reconocen.
“Noventa por ciento del producto en este país viene de Nogales,” dijo Rothstein. “Si has comido tomates de Taco Bell en cualquier parte del país, has comido tomates que vienen de Nogales.”
Rothstein dijo que el voluntariado ayuda a reconectar a las personas con el origen de sus alimentos y a mostrarles cómo funciona la cadena de suministro.
“Eso es lo que me encanta de esto,” dijo. “Realmente les muestra a las personas de dónde viene su comida y dónde podría terminar si no hiciéramos algo al respecto.”
A medida que los voluntarios continuaban cargando productos en los autos, la importancia de la operación era evidente. Borderlands ocupa un espacio único en el sistema alimentario de la frontera, sirviendo como puente entre el exceso y la escasez. La misma producción que atraviesa Nogales alimenta hogares en todo el país —o termina desechada. El trabajo de la organización redirige lo que sería desperdicio hacia comidas, reduciendo el daño ambiental y aumentando el acceso a alimentos en la región.

Voluntarios acomodan y cargan cajas de produce para los asistentes durante una distribución P.O.W.W.O.W. de Borderlands Produce Rescue en Tucson, Arizona, el sábado 7 de diciembre de 2025.
El modelo de Borderlands ilustra la complejidad y el potencial de la red de distribución de alimentos en la frontera entre Estados Unidos y México. También demuestra cómo los esfuerzos impulsados por la comunidad pueden cambiar los resultados para las familias mientras reducen la carga ambiental del desperdicio. Con cada carga de camión desviada del vertedero, la organización sigue transformando la manera en que circula la comida por la región —y quién se beneficia de ella.
Arizona Sonoran News es un servicio de noticias de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Arizona.

